Del correo: “Guillermo Vargas Habacuc es un costarricense que dice ser artista. El pasado mes de agosto hizo una exposición en una galería de Managua (Nicaragua); cazó a un perro callejero, lo ató con una corta cuerda a una de las paredes del local y lo dejó morir de hambre y sed. Según él, ese acto de cobarde sadismo es arte. Ahora este torturador ha sido invitado a participar en 2008 en la prestigiosa Bienal Centroamericana de Honduras. Hay una campaña internacional de recogida de firmas para pedir que se revoque esa invitación.”
-¡Juntafirmas! observan el mismo perro caerse de hambre en la calle: no se les inquieta un cabello. Buenas Conciencias.
(El perro, ignorado, te está mirando. Un pibe hurga tus cáscaras, tus cartones, piensa en tus entrañas).
¿Cuánto cotiza el desgarro de la hipocresía bajo los ojos muertos?
10 comentarios »
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El bosque es grande. La oscuridad también. Hay veces que un pequeño gorrión picotea las migajas. No soy más que eso. Ni siquiera eso.
biblioteca mínima
“Les he tirado a la cara el estante de las botellas y el orinal y ahora los admiran por su belleza estética”. Marcel Duchamp
Hay quienes piensan que hemos de bebernos sus orines, borroneo en progre, sin suspirar.
Esto es tremendo, no me había enterado de semejante salvajada. Estoy convencida de que la crueldad de la especie humana no tiene límite.
C.A. Makkkafu.
¿He de decirlo claramente? La salvajada y la crueldad está en criar un perro, amaestrarlo, hacerlo un pelele que salta para aquí y para allá, darle el alimento que se le priva a otro ser humano, utilizarlo para reprimir, para defenderse, para proyectar la personalidad del amo en un animal que no tiene ninguna personalidad (y a eso llamarle “nobleza”). Matar un perro constituye un acto de piedad para con los perros y para con la raza humana, y un alerta a la hipocresía de ésta. Un acto que debería repetirse hasta la extinción definitiva.
bardamú, amigo, tu logika hegeliana-luckacsiana llegó a sus límites…Matá al ke da de comer al conejillo de indias no al objeto de experimento!!!ke boludo sos. Tu humanismo compasivo-sadiko es encantador, por dios sapè!
[...] bardamu y Piro le pegan a la chancha y el dueño salta. [...]
Con mi perro -Obo- salimos a cazar humanos por Camino Negro. Él los acorrala y con un palo los desnuco. Luego, arrastramos el cuerpo hasta el auto y vigila, que nadie discuta la presa.
Hoy, concinamos empanadas cortadas a cuchillo. Eso sí, picantes, para disimular lo dulzón de la carnaza.
cocinamos, quise escribir.
¿cochinaron, Omar?
Obo queda excluido de agresiones, por colaborar con la educación humana.
Soy linyera de su terrible educación.
A las aves se las comió el César, y así terminó. Que se joda por toda la eternidad.