El bosque es grande. La oscuridad también. Hay veces que un pequeño gorrión picotea las migajas. No soy más que eso. Ni siquiera eso.
El bosque es grande. La oscuridad también. Hay veces que un pequeño gorrión picotea las migajas. No soy más que eso. Ni siquiera eso.
Y dale con las referencias bíblicas. Pero este sábado, en este instante en que todavía me estoy desperezando después de dos horas de siesta, respondería que sí.
Hay un solo hombre que vivió para el sábado: Travolta.
Y engordó.