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Juan Posadas supo ser, años atrás, uno de los dirigentes trotskistas reconocidos en la Argentina, incluso con cierta proyección latinoamericana. Entre sus pensamientos más audaces Posadas afirmaba que no había la menor duda sobre la existencia de seres extraterrestres y efectuaba esta deducción: si los extraterrestres estaban entre nosotros, si habían contactado con la Tierra, sólo podía ser explicado porque eran seres más adelantados y con una sociedad superior a la humana: seres que ya conocían y disfrutaban de una sociedad comunista avanzada: seres definitivamente internacionalistas, interplanetarios. Por lo tanto, lo propio era que llamáramos “compañeros” a estos seres y que junto con ellos articuláramos una solidaridad superior, una solidaridad intergaláctica, un comunismo verdaderamente universal. ¿Delirio troscogaláctico? sin dudas, pero también rigurosa lógica y estricta línea correcta.
Ahora, cinco décadas después de Posadas, cuando el trotskismo argentino, con mucho menor imaginación y magia pero con mucho mayor sentido práctico, ha quedado reducido a cuatro consignas y a la participación en las ganancias monetarias del voto, el director del Observatorio Vaticano, el sacerdote José Gabriel Funes, evoca desde otros ángulos aquella idea de comunidad intergaláctica de Posadas: al igual que existen una multiplicidad de criaturas en la Tierra, también podría haber otros seres, inteligentes, creados por Dios; y si San Francisco de Asís llamaba “hermano” y “hermana” a todas las criaturas de la Tierra, ¿por qué no podemos hablar de un “hermano extraterrestre”?

Puede ser que ellos vivan en pleno amor con el Creador. Vía Piro.

15-05-08 - Publicado por bardamu | furibundias | | 3 comentarios

3 comentarios »

  1. [...] Mayo 15, 2008 at 12:44 am (Blogs and Blooks, Si Evita viviera sería bloguera) Trotskismo, catolicismo, ET, teléfono, mi casa… [...]

    Pingback por Los extremos se tocan también sobre el espacio exterior « Comentarist@nonimo | 15-05-08

  2. ¿Y si los extraterrestres son tadeys gigantes penetradores de trotzkystas afrancesados? ¿No será el cura que contempla por el telescopio (elemento fálico, emblema al fin) amigo íntimo del Grassi Padre? ¿Vendrá una gran nave voladora para amujerearnos a todos?

    Llegó el momento de huir hacia las cuevas, en taparrabos, con garrote y un par de féminas para el invierno.

    comentario por OmarG | 15-05-08

  3. Las cuevas tampoco son seguras para los incrédulos, Omar. Nada es seguro para los incrédulos: por eso ando sopesando pros y contras entre el budismo efímero dialéctico, el talibanismo cínico-comercial y cierto aymarismo agonizante.

    comentario por bardamu | 16-05-08


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