*
La muerte no pide cita previa (no nos ha exigido que le reservemos día, escribió Beckett). Es mentira que quede la palabra: la muerte no deja nada sino un hueco absurdo. Sin el Stalker, ¿qué haremos, cómo haremos, ilusos, extraviados, deambulando, inútilmente, por la zona?
*
No hay post final hasta que viene aquel que nunca se ha de escribir. El que nunca vas a escribir. Ahora es cuando hay mil razones menos para sentirse en comunidad. No existe modo de saber cómo, ni adónde voy a seguir ahora escribiéndole a este tipo.



--- biblioteca mínima